El tiempo, ¿pasa deprisa verdad?, mas rápido de lo que nos gustaría. Pero ¿sabes que es lo que creo? hay que dejarlo pasar, no intentar combatir contra él, es "una pérdida de tiempo", nunca mejor dicho. De alguna forma paramos el tiempo, ¡ exacto! los momentos, las situaciones que más nos marcan, aquellas rebosantes de intensidad ¿ acaso no los recuerdas? el absurdo de las tardes lluviosas de domingo... el sonido del mar y el color del atardecer, una mirada cómplice, palabras rebosantes de significado, noches elucubrando a cerca de la nada y del todo, ¡si! ese día en el que le preguntaste a tus padres que demonios hacemos nosotros aquí y el consiguiente "no lo se" que te dejó totalmente perplejo.
Es bonito rescatar la voz de un recuerdo aunque, a veces, duela. Duele recordar un "adiós", un " te dejo", un "me marcho". A pesar de esto, lo que realmente duele rememorar es el hecho de no haber tenido tiempo a despedidas.

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